¿Moverse puede cambiar tu cerebro?

Lo que me enseñaron las clases, la duda… y un poco de ciencia

Durante mucho tiempo no pensé que lo que ofrecía en clase pudiera llamarse “terapia”. Pero con los años, la práctica… y Nazareth Castellanos, empecé a verlo de otro modo.

Muchas alumnas me han dicho que mis clases les parecen terapia. Yo nunca me propuse hacer terapia. Solo sabía lo bien que le hacía a mi cuerpo moverse.

Con los años, la maternidad y el contacto con muchas personas, descubrí que no solo era yo: casi todas las personas que empiezan a moverse, a respirar con atención y a habitar su cuerpo con consciencia… mejoran.

Hace unos años empecé a leer sobre neurociencia. Y ahí todo se iluminó. Lo que sentía en mi cuerpo, lo que observaba en mis alumnas, tenía respaldo. Tenía explicación.

Aun así, dudé. Porque no soy terapeuta. Pero también soy licenciada en Periodismo, graduada en Danza Contemporánea, y llevo años estudiando salud, cuerpo y movimiento por mi cuenta.

¿Te pasa también? Ese momento en el que sabes, pero dudas.

Entonces entendí que lo que hacemos en clase no es magia: es el cuerpo reorganizándose. Es ciencia.

✨ El libro que me acompaña ahora es «El puente donde habitan las mariposas» de Nazareth Castellanos. Habla de todo esto con rigor y poesía. Y lo confirma: el cuerpo transforma la mente.

Respira. Mueve. Confía. Tu cuerpo no está loco. Solo quiere ayudarte.